martes, 27 de febrero de 2018

Ojos de Chino



Gira, gira bailarina
en silencio y pelo corto,
gira, gira y tu sonrisa
de naranja y de limón

Gira, gira sobre el lomo
caballo loco y movedizo,
gira, gira allá en el aire,
cielo del jacarandá.

Y esos hermosos ojos de chino
te verán volver,
te verán volver.
Y esos hermosos ojos del alma
se cerrarán para no creer.

Duerme, duerme caballito
sueña, sueña crin de seda,
duerme que tu bailarina
está en ese árbol azul.

Sueña granados silvestres,
flores que giran al viento,
corre, corre por el monte,
bebe agua en el cielo.

Y esos hermosos ojos de chino
te verán saltar, 
te verán saltar.
Y esos hermosos ojos del alma
se cerrarán para no llorar.

martes, 20 de junio de 2017

La canción que no se canta



Sueña que viene la Parca
que muerde la tela
que envuelve un papiro
que tiene una historia
que cuenta de un bicho
que vive en la nuca
de un dios sin cabeza.
Sueña que el ángel despierta
y describe un mundo
con monos y perros
que zumban y saltan
al compás de un cuento
que escuchan de boca
de un viejo fantasma
que tiene una nieta
que se llama Parca.
Nunca el fin de la historia
estuvo tan claro
como la crianza
de esa hermosa niña
que en vez de muñeca
acunó un cadáver
envuelto en papiro
cantando a los dioses
que no la escuchaban.
Nunca el ángel dormido
se convirtió en perro
ni encontró cabeza
ni despertó al bicho
que saltó al vacío
y así, entre sueños,
cayó en la manito
de la niña muerta.

Arte: Octavio Alberto Joaquín Tapia.


viernes, 16 de diciembre de 2016

Incendio


Aquí, hoy, el lugar es el baño de la habitación de la clínica en la cual está internada mi madre hace ya el tiempo suficiente como para que tenga necesidad de encerrarme y en el oscuro y en el casi silencio devorar tomates y duraznos con los que amenizo estos días secos de abrazos.
En esta nada en la que me escondo algunos minutos por día pienso, por ejemplo, que podría sembrar un bosque dentro del pequeño lavatorio y ponerlo boca arriba y que salgan las raíces por el techo y luego incendiarlo.
Pienso también que si quisieras podrías partir en dos la fuente de la Plaza Independencia con solo mirarla, o dejar el pavimento hecho una guerra si se te ocurriera pisar firme.
Entonces con mis manos pero particularmente con el callito de escribir podría agarrar los cascotes que quedaron dispersos por ahí después de la hecatombe y arrojarlos hacia el cielo para apagar el fuego y éstos, mi querido tan querido, son pensamientos.
Obtusos, oblicuos, organizados y no, orgullosos y ya desprendidos de la masa muscular y neuronal y ósea que los genera y del sodio y del potasio y de las partículas eléctricas, de la guerra del oxígeno y del incendio, y
fantasías no, porque las fantasías tienen esperanzas de volver, y los pensamientos se me expropian a medida que los escribo y desde el ya, son la nunca misma.
Entonces los ato a una piedra y te los envío a modo de un cuerpo sobreviviente que quizá se encienda como un fuego lejano y a la vez presente, frondoso y bravo, y tierno y fiero.

Arte: Jorge Bernard "Furufuhue"
http://artistabernard.blogspot.com.ar/

jueves, 8 de diciembre de 2016

Hilo


La vida sigue siendo para mí el hilo que va entre el pelito del gato, la página del libro, los piecitos de mis hijas, un pancito, los sonidos amados, una fruta, la muerte.
Seguramente al leer estas líneas volverás a pensar que nunca habré de madurar, y quizá tengas razón.
¿Cómo podría crecer una niña que ha nacido anciana?
¿Cómo podría crecer una niña que lleva sobre su espalda la roca del desamor y que caminará siempre con el pecho abierto por el violento tajo?
Entonces, el misterio del papel de arroz, las esquinas soleadas, los parrales, las flores azules, tus ojos y todas las lluvias del mundo que van a caer.
Y es ahí donde me aterra entender que quizás hayas crecido demasiado.

Arte: Octavio Joaquín Tapia

sábado, 29 de octubre de 2016

Dos - Luna




salgamos a ver la luna como dos niños chicos que se duermen en el rostro silencioso de su padre enfermo.
salgamos a verla como perros rabiosos que creen que es su propio ojo perdido en el cielo el que ahora los castiga por haber mordido al amo.
salgamos a ver el río que hierve tratando de escupir el reflejo intruso hacia la nada.
salgamos a buscar uróboros, calles circulares, caleidoscopios, basaltos,  y a perseguir nuestras sombras pero vos a la mía y yo a la tuya y así volver a empezar por todo el tiempo del mundo una y otra vez, desde la primera hasta la última molécula de torpeza, resurrección y coraje.
salgamos ahora mismo, porque pronto seremos parte de la muerte y la luna se perderá en la sordera quieta de las sombras y de los cristales del sueño, y nos quedaremos ciegos de papá y sordos de mamá, y nuestro lazarillo se llamará Mi Amor y será un cordero suave y blanco que un dios negro y turbulento nos regalará con dulzura para que nunca, nunca se nos sequen las lágrimas.

Arte: Jorge Bernard "Tren Tren Filú vence a Kai Kai Filú"
http://bestiariomundial.blogspot.com.ar/

sábado, 15 de octubre de 2016

Ruido de lluvia


Hay olor a lluvia, ruido de lluvia, nubes de lluvia, pero lluvia no.
Y espero el agua como un pez perdido dentro de una diosa opaca.
Y hace frío, y tengo los pies descalzos como de costumbre y las manos en una gran taza azul llena de una tristeza sólida e inútil  (recuerdo el silbido del pájaro muerto  que vivía en mi estómago y era el encargado de cuidar mi labio y mi luz de plata ).
Y no es que no quiera ver o me empecine en una duda indecente.
Es que menos ya no, las cosas escuetas me parten.
¿Por qué los ojos se cubren de gris, o bien se inflaman?
¿Por qué las voces no arrancan, no descubren, no vuelan?
Y la lluvia no viene...
Y es esa cinta sutil (diría Moebius) que nos tiene en ida y vuelta la que se moja, la que me envuelve, la que guardo en mi mano mientras pienso que falta un mes y que quizás te vea o desarrolle branquias o aletas o me convierta en la madre de todas las lluvias o al fin te deje de doler, o algo así.

Arte: Voren "Bestiaquina" técnica mixta sobre papel
https://www.behance.net/Voren

martes, 13 de septiembre de 2016

La paz




¡trúncale, pisguato!, azafrán viste; que recale el huesito de la P, y que las rubias pasas de la noche verde trisquen estupérlidas, frísquinas, translasanguatas y amportrifricas en el solsticio de la mardrugada.

Foto: Ariel García - 9 de setiembre de 2016
https://www.facebook.com/manianallueve/?fref=ts

sábado, 6 de agosto de 2016

Bestia furiosa

























Soy la bestia furiosa que desea escapar del laberinto.
Soy el músculo activo e inocente que intenta extraer el agua de las rocas.
Soy las mil venas que escupirá mi pecho cuando estalle.
Soy esa sopa hirviente que extraña tu nuca cayendo a plomo cuando anda por acá buscando el fondo de las cosas.
Soy eso que escucha lo que se suelta en la noche y se acopla a lo desusado y descomunal que atraviesa la calle y corta el aire y lo refresca.
Si por mí fuera, inundaría la ruta para llegar nadando hasta tu casa.
Si por mí fuera, me subiría al obelisco y me pondría a gritar desaforada y triste por el mundo en rodajas y por las hojas en blanco en donde Ariana jamás volverá a dibujar.

a. El olor a madera de tu ropa de trabajo.
b. Las huídas, la reversibilidad del tiempo, los días, los costados.
c. Las ventanas soplando la sangre de los paraísos.

(Toda una vida de tripas afuera, 
y síganme los buenos).


Arte: María Forcada "Corporeidad" tinta sobre mdf

martes, 14 de junio de 2016

Martín salió


Martín salió al encuentro de caminos zigzagueantes, sin pensar en las palomas irisadas.
Se perdió por unas calles erróneas con la mente distraída en descubrir el nombre encerrado en la geografía de esos pasadizos coloniales  con culebras (siete, las contó por las dudas) incrustadas en las paredes.
Calles, pensó, calles torcidas, zetas, eses, alguna hache. La doble ve que no encontraba aunque iba y volvía de la piedra a la casa, de la casa a la piedra.
Piedras, pensó, pentagonales, cuadradas, eneagonales, disímiles. Once, como los dedos de mis manos, pensó, uno de más, casi un engendro.
En el bolsillo estaba guardada la llave de la puerta roja, la que no se abría por las dudas.
Para algo Dios me dio una mano con seis dedos, pensó, pero despensó, porque recordó que era ateo; entonces  desanduvo una S, una Z, alguna H, contó las culebras y llegó a la casa.
Metió la llave en la cerradura de la puerta roja.
Palomas, pensó, aquí hay palomas.
Palomas muertas, secas, reventadas de un tiro, azulejos rotos, una silla con trapos atados, y una vuelta al olvido ya azul, ya violeta, ya verde, como las tapas de las decenas de libros tirados por el piso.
Un frenesí de huesos, una historia escondida que ya es secreto a voces, una cierta memoria, el relincho rebelde (casi un grito) de los caballos que no querían, no querían.
Palomas, sí, y una llave, y la casa y los nombres.

A Ada Victoria Porta, detenida-desaparecida por la sangrienta dictadura cívico-religiosa-militar de 1976.


martes, 7 de junio de 2016

Estafa





































Los viernes almorzamos, cenamos, caminamos, jugamos al go, al ajedrez, a que no nos gustamos o también a que el otro nos resulta indiferente.
A veces el cielo se encapota y una esfera transparente nos acompaña en el ir y venir de una casa a la otra, y en esos días es peor, porque jugamos a que sí, a que lo sé, a medir la espina dorsal de la distancia.
Posiblemente en otros días vanos y ñañosos el agua se evapore más rápido de lo debido y aparezca el cuento del no, te dije que no.
También solemos reírnos como locos de la ironía atroz con la que creemos preservar nuestro pasado y cortamos las frases con un cuchillo cínico de frío, y las volvemos de costado y la tarde es como una cinta de Moebius que cambia constantemente de textura, de color y de sentido.
No, oxímoron no. Más bien una reja negra y un reloj de sol en la plaza a la que nunca iremos juntos.
 Y una alegría tenue y necesaria, sonrisa porque sí, banderas rojas.
(No sé por qué quedo tan rota los viernes; como sin fuego en las manos; y sin silencios.
Como si fueran a romperse solos los mendrugos de pan que me guarda en los bolsillos por si acaso, por si no vuelvo, por si la luz se le escapa)

Arte: Octavio Alberto Joaquín Tapia Retablo. 1987. (Pintura de pequeño formato)

domingo, 10 de febrero de 2013

La fe



















Apareció de repente en la vida de todos para no irse nunca.
Esa mañana la bendición de los dedos pasó de ser una alegría natal a considerarse pandemia y enemigo.
No fue fácil redactar los edictos condenatorios con todos esos dedos brotando por ahí, en las bocas, en los brazos, en los ojos y en las piernas.

Arte: Octavio Alberto Joaquín Tapia

sábado, 26 de enero de 2013

Alterar de las vértebras tronantes






















(Alterar de las vértebras tronantes) dime tú si al mediodía cesará el ruido del mar (esta lujuria implacable recorre mis oídos).
Trépano imberbe, voz de la tuba misteriosa que juega a la maestra en mi ombligo y no se calla.
¿Qué será lo que lleva a mi cuerpo calloso a cantar así, a las cilias, a los materiales de mi oído interno?
¿Qué sacudirá a los pequeños cristalitos, qué al caracol, para que como un sinte desbocado superpongan senoidales con dientes de sierra?

Foto: Ángeles González

jueves, 2 de febrero de 2012

Multitrack 9


Trk#1:
urbana
surrealista
superígnea
dispar,
celebridando en su encierro el aniversario del ridículo.

Trk#2:
¿qué no viene derrepente,
delgado
sinigual
saborible
ni simétrico?

Trk#3:
Velo, vete.
Encadenados al mismo palo para atar a los niños que hay en la cocina de la casa natal de Shakespeare.
Velo, vete
ensoberbecidos por la rutina del pogo ciudadano.
Vete, velo,
entriste,
y ya no más
cansado,
reventado,
ciego,
amargo;
triple,
y convencido
de que éstos dos no son lo que pensabas.

Arte: "Ciudad fantasma VI" , Marcelo Gauna

martes, 3 de enero de 2012

Había y no



Había una vez una bisagra, bergamota crujiente en las manos de la niña.
Había un sol, había un equilibrio lejano pero muerto.
Había una fortuna en camino, y un encierro absoluto en la mazmorra oculta en el cuarto del fondo.
Había cicatrices, había pan, había desiertos mutuos, carriles, desesperanzas.
Había una vez una amapolaverde y un conejo sin orejas, una manito naranja y un pasado sin fronteras a la orilla de un río.
Había presunta dignidad, pretéritas alquimias.
No había terreno sin correr.
No había fuente.
No había esquimales a la vista ni espineles rotos.
No había lombrices, no había caño.
No había vencido Dios, ni había nacido.

Foto: Camping Musical Bariloche, enero del 2006; archivo personal €:>

viernes, 30 de septiembre de 2011

domingo, 21 de agosto de 2011

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Dejatede joder con tus narices; a ver cuánto tardás hoy para llegar y que puedas sentarte es anéctota del día 28. Ni vas a parar, ni vas a entender; ni con la carta del guapo de la esquina me aflojaste, y seguiste en silencio otorgando a mi persona las más vastas calidades de derrotas y doctrinas. El guapo escribe bien, sí, me decías, y te diste cuenta tarde; ¿vas a bailar hoy? me preguntaste, sabiendo que habitualmente estoy del otro lado del asunto, al mando de la máquina de alambres y madera.
¿crueldad?
y no,
y ni siquiera un tonto redomado,
y a otra cosa.
Ah,
¿no leíste la carta todavía?
Piel y hueso.

Arte: Marcelo Gauna, "La pereza" (de la serie "Pecados Capitales), tintas con lápiz color, 21,59 x 35,56 cm. 2009/10
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=136650689740187&set=a.136650639740192.29168.100001857709970&type=1&theater


martes, 26 de julio de 2011

Tango para Blues




Vivió con el pañuelo de Poncho Negro encima,

murió con la tragedia del humo negro al alba,

vagó con la tristeza los ojos en el río,

cantó con el lucero en el fondo de su alma.

Que verdes sean las hojas que velen en su ausencia,

que tiernas sean las manos que acaricien su espalda,

qué duras son las notas que no levantan vuelo,

qué mudas son las voces que duermen en su almohada.

(in memoriam Eduardo Blues Villalba)


Fotos: gracias a Ana de Leo y David Wapner

miércoles, 13 de julio de 2011

Venganza de sapo




Tengan fe en la próxima victoria,
Tengan fe en las semillas del engaño,
Tengan fe en esos grises oscuros,
En ese gesto vil de indiferencia.
Tengan fe en la puñalada trapera,
Tengan fe en los rostros desmadejados,
Me alegra que cual Buda sonriente
Vayan por la vida tragando sapos.
Hagan credo de la vida sin manija,
Hagan credo del obviar debilidades,
Hagan credo de las flores del olvido,
Del silencio mortal del frente a frente.
Hagan credo del negar que el tiempo pasa,
Hagan credo en la felicidad del gato,
Me alegra que cual Buda sonriente
Vayan por la vida tragando sapos.
No vengás después de perro arrepentido,
No vengás así tus años de aparato,
Cada uno tiene la cara que quiso
Y sabe si dejó liebre por gato.
No vengás con tu sombrero de inocente
A cantar tus penas en un solo fiato,
Me alegra que cual Buda sonriente
Vayan por la vida tragando sapos.

Arte: Julio Basle
http://www.facebook.com/update_security_info.php?wizard=1#!/profile.php?id=1543220809&sk=wall

martes, 5 de julio de 2011

Ayer con mar prestado




Ayer es la cuerda de contralto apretando la nuca de lo que vendrá.
Ayer es un árbol muy verde en el que nos sentábamos tan niñas y ya tan precisamente dibujadas.
Ayer es la tela negra del paraguas de hombre yendo a la escuela con Ari y con Gaby en un día de lluvia.
Ayer es sin mar (prefiero no acordarme).
Ayer es la vida sin cuerpos.

Arte: Ale Ceverino, "Glitter in the sun-Sparkling all", óleo sobre lienzo 1.70 x 1.70m (2009)
http://aleceverino.blogspot.com/

lunes, 13 de junio de 2011

A modo de genealogía

Mientras su gracia
hace gracias
dice gracias,
desgracias y
burocracias,
despiértense! y ahora! ahora!
porque por el resto del viaje tendrán que comparecer ante su alta gracia develando la situación que al cabo, inexorablemente, y por suerte, solidifique, a saber:
ciruelas frescas comidas por William Carlos Williams un día de invierno, vasos de vidrio salvados de la ruina en el seno de una familia de niños prodigio, muchachas buenas o regulares pero nunca malas en canastas de terciopelo de la India en una geografía signada por una música futura, descalabros térmicos en los pasteles que se arrojan a la cara mutuamente los herederos de la risa que estén de turno, separaciones, fogaratas, libros envenenados por un ciego y candidatos convencidos por el demonio académico de moda que menea la cola satisfecho.
Has cantado, has compuesto, has dicho. Pero, a ver si nos entendemos, hay que hacerse cargo.
Tengas el fruto anárquico en la frente;
tengas el pecho gris desenfrenado;
tengas las miles de esfinges voladoras bailando en el trapecio.
La gracia caerá, si es que promete, si es que existe, sutil, en el plato de sopa, aunque creas que la hayas despistado.




Video: €:>